Él es increíble, su cuerpo esta temblando
porque era movido por mi amor. Él ya es
un hombre, aun así nadie lo ha amado con
esta intensidad. No fue un plan, él sabe que
no tuvo comienzo determinado y ciertamente no creo que tenga un final. Me enamoré
de él, a pesar de que fue lo primero en
hacerme daño real quizá
nunca me hubiera quedado si no hubiera
visto el dolor en sus ojos.
Yo no era capaz de pensar en lo
que estaba sucediendo. Me hallaba sola
sin embargo no lo dejaría. Llegó el momento y se marchó, yo estaba allí. Nadie comprendía porque
hice las cosas que hice, porque luchaba tanto por algo que aparentemente me
causaba dolor, ellos no lo ven, no lo sienten simplemente no tengo una
explicación cuando se trata de estar cerca a él.
Regresó extrañamente desordenado, risas y momentos perfectos que se encuentran
solo en las películas llegaron con él, entender exactamente cómo reaccionar
ante sus impulsos, esperar que él me calme cuando estaba enfadada y desear que me
persiguiera cuando escapaba. Él acariciaba mi cabello susurrando que todo resultaría
bien pero sus manos admitían que se
encontraba tan asustado como yo. Él sabía
que no pertenecíamos al mismo lugar.
La tristeza me invadió yo no era
capaz pero era correcto dejarlo partir, Lo
vi por última vez en aquel conocido lugar y entonces ya no estaba más, bloquee
todas las puertas de mi corazón. Tomé un crayón escribiendo su nombre y lo
guarde en un rincón de mi habitación. A veces desearía tocar su rostro así entendería que no
estoy sola, alguien me dijo que el dolor desaparecería pero no me siento segura
de a donde quiero que se valla, de
esta manera es como lo siento más cerca. No es algo que se podía esperar que desapareciera. Mi mente
todavía se aferra a la imagen de él, me sujeto y mi amor crece más allá de él físicamente, encontró significado más profundo su
yo interior, de alguna forma él siempre será importante para mi.
Echo de menos estar tan cómoda
en sus brazos, protegida. Sin pensar en nada que nos diferenciara. Se terminó y no puedo
hacer algo al respecto, me frustra. Creo que esa es
la parte más difícil, es cuando no puedo hacer nada, cuando te deseo. Él sabe
que haría algo si pudiera... Pero me encuentro confiada si él vive su vida en felicidad y en libertad,
incluso si no es conmigo. Seré feliz porque por lo menos él sigue
sonriendo.
